Desde el sábado tengo un cachorro de dos meses. Es un bulldog inglés sumamente rolliento, que ya quiere probarlo todo y hace sus necesidades por todos lados.
Hasta el momento, el mayor de mis problemas es a la hora de dormir. Si dejo a Josefina, la nueva integrante de la familia, durmiendo sola en una pieza es llanto asegurado. Así, la instalé en su cuchita bajo mi cama.
Pero al día siguiente dormimos siesta juntas y ahora no quiere dormir abajo. Quiere estar tapada y con su cabeza en la almohada, ¡el colmo!, ¿o no?...uf...¿cómo se educa a los cachorritos a fin de cuentas?
Tampoco se trata de ser una histérica, pero tantas atribuciones no llevan a ninguna parte. Para variar, todo es cuestión de equilibrio...maldito equilibrio.
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